Reflexiones
Las instituciones de educación superior deben abordar las prácticas de lectura, escritura y oralidad es determinante para el desarrollo del pensamiento crítico. No obstante, al observar el nivel con el que los estudiantes concluyen su ciclo de bachillerato, se hace evidente la necesidad de fortalecer la comprensión para formar individuos críticos frente a los textos y sus fuentes. La literatura, en este sentido, permite imaginar e ir más allá de la simple decodificación del código. De esta manera, como comunidad académica, podemos desarrollar un sentido crítico frente a la información que recibimos. La literatura, la escritura y la oralidad nos conectan con historias y nos permiten ponernos en otras situaciones y circunstancias.
Creo que uno de los sentidos de la universidad es generar debate, pero a veces esto choca o molesta a la sociedad. La lectura ayuda a que, conociendo más el mundo a través de los libros y las investigaciones, podamos entender al otro
Profe César Bermúdez, sobre fomento de habilidades LEO en el ambiente universitario
Yo pienso que las apuestas por unificar los procesos de escritura en la universidad son complejas, porque todas las disciplinas no producen los mismos géneros discursivos. Entonces, no es lo mismo la escritura para abogados, por ejemplo, en su vida profesional.
Estas discusiones esenciales en la academia, porque nosotros estamos hablando de tecnologías todo el tiempo. Estamos como con unos discursos súper complejos de las nuevas tecnologías, de la IA, de las tales TIC, y no hemos resuelto cosas tan importantes y tan elementales como escribir y saber escribir. ¿Cierto? Entonces, volver a esos diálogos con la escritura, pienso que podría ser interesante para llamar la atención sobre cómo la escritura nos permite dar a conocer nuestros conocimientos, revisar también que hay muchas textualidades aparte del ensayo y de… ciertos textos que predominan en la academia y que pueden estar más cerca tanto a la vida profesional como a la vida de los estudiantes cuando llegan los chicos y chicas a la universidad, suponemos que ellos ya saben algo. No es como con los niños pequeños, que los profes creen que no saben nada de escribir y les imponen unos modelos de escritura que nada que ver. Aquí nosotros suponemos que ellos saben escribir, pero no sabemos en qué nivel llegan de escritura. Pero no solo el nivel, sino qué textualidades, con qué textos están más cerca. Y yo creo que esa lectura de esos contextos de escritura, de esas trayectorias de escritura, son muy importantes para comenzar a escribir.
Pienso que sí, los formatos y las lecturas se han diversificado, las escrituras se han diversificado y tal vez podamos revisar estas formas. Pero eso no implica que los formatos estén cumpliendo nuestra labor de llevar a los estudiantes a tener niveles de lectura más allá de lo literal, o que ellos se animen a leer algo. Entonces, como que yo pienso que en los últimos años se ha apostado mucho por la animación literaria, por la animación lectora, desde la literatura. Y esto en todas las edades. Pero eso por sí no asegura que tú te conviertas en un lector crítico, sino que llegues a miradas profundas.
Profe Magda Trujillo, sobre estrategias pedagógicas
Me parece que esto es una apuesta central y yo creo que las instituciones educativas no únicamente de educación superior, sino también de educación básica y media, deberían hacer un esfuerzo comprometido y radical por poder posibilitar la creación de una de una sociedad pacífica en Colombia. Creo que eso es fundamental, porque igual desde el momento en que están los niños muy chiquitos, desde la lectura de regazo, lo que le estamos regalando al niño que aprende a leer o el niño que tiene gusto por leer, lo que le estamos dando es la posibilidad de sentir curiosidad y de sentir qué es pertinente y qué es importante saber lo que otro piensa.
Y ponerse en el lugar del mundo, aunque sea mediante la suposición del lugar del mundo que ocupa otro, y eso es lo que nos permite la empatía y la posibilidad de relacionarnos humanamente los unos con los otros.
¿Qué hacen las instituciones? Pues hacen esfuerzos como el que está haciendo el Poli con más o menos éxito. Sí, porque en algunas ocasiones no, no es tan exitoso, en algunas ocasiones como educadores fracasamos en poder transmitir la necesidad humana de comunicarnos. No sé, de comunicarnos funcional y exitosamente con otros.
Profe Viviana Dávila, sobre fomento de habilidades LEO en el ambiente universitario
Fundamental, en los libros más que narraciones hay documentos que dan testimonio de los seres humanos a través del tiempo y su entorno. Es el testimonio histórico de cómo las personas se pueden adaptar a un espacio y sacar el mayor provecho de las herramientas que ese entorno les brinde. Los conflictos entre los diferentes autores y las causas solo pueden plasmarse de manera fiel en la literatura.
Pedro Cañón, escritor, sobre la relación de la literatura y los contextos reales de las ciudades
Los libros sirven siempre para dar muchas posibilidades y entre ellas una de las más importantes es para. Contar una época entonces, pues la realidad es que no encuentran los libros, son mucho más cercanas a a lo que podríamos llamar una versión real de las ciudades. Porque contrario a lo que pasa con la historia y con el periodismo, la historia del periodismo es tan atados a que todo lo que digan tienen que demostrarlo. el arte y la literatura en particular, solo tiene que mostrar.
Por supuesto, todos nuestros actos en la vida son actos políticos y por ende son actos de cierta pedagogía y el habitar la ciuidad, conocer la ciudad nos da unas informaciones que son muy necesarias no solo para volvernos una comunidad cultural sino también política, entonces claro, las ciudades son los espacios pedagógicos más grandes.
Gilmer Mesa, escritor, sobre la relación de la literatura y los contextos reales de las ciudades
El derecho a la ciudad es fundamental. No siempre la ciudad ha sido del todo narrada o contada. Algunos medios cuentan cosas, pero no siempre se narran los barrios, las comunas o las realidades que vive una ciudad. Medellín, por ejemplo, es muchas ciudades, y hay que narrarlas, leerlas y conocerlas. debemos ser conscientes de que la realidad del norte, el sur y el centro de la ciudad son diferentes. Hablar del centro y de las zonas periféricas implica también invertir en las problemáticas sociales y culturales. La literatura, como se evidencia en el proyecto de Cartografías, nos permite contar aquello que otros formatos no siempre muestran, como las voces de la ciudad. El derecho a la ciudad también implica saber que esta es plural y que no toda la ciudad tiene el mismo acceso a recursos vitales. La literatura, la prensa alternativa y otras historias nos permiten recorrer y habitar la ciudad, entendiendo que no todo está en el código escrito; la oralidad también nos cuenta mucho de la realidad. Desde la universidad, se busca leer ese contexto y apropiarnos de la ciudad,
Profe César Bermúdez, sobre el Derecho a la Ciudad